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Entrevistas | Vie, 11 de May de 2012

Tony Levin Maestría total

Tony Levin volvió a Rosario. El músico nacido en Boston se presentó el viernes 11 en Willie Dixon. Levin volvió a la ciudad junto a sus Stick Men para presentar su nuevo disco, y estuvo acompañado por el baterista Pat Mastelotto y el también stick player Markus Reuter.

El Chapman Stick es un instrumento de 10 o 12 cuerdas inventado por el luthier californiano Emmett Chapman. Levin popularizó ese instrumento, creado principalmente para desarrollar la técnica de tapping. Además de ser un sesionista de lo más prolífico que se pueda encontrar, que ha participado en cientos de proyectos y es músico de King Crimson y Peter Gabriel

Bloggero de la primera hora, comenzó compartiendo sus vivencias en la web en 1996, aun antes de que el término fuera acuñado. Se puede decir que lo anticipó (a nivel local)  a Andrés Calamaro, y hoy se pueden seguir disfrutando sus experiencias desde su web oficial www.papabear.com 

A la hora de comunicarse para la entrevista, Levin también decidió hacerlo también por escrito, vía mail. Lo que en principio parece frío y distante, y que tampoco da posibilidad a repreguntar, se transformó en respuestas con entusiasmo y para nada escasas en caracteres. Estas son las líneas que Tony Levin le devolvió a RosarioRock.com.

¿Cómo va a ser el show? ¿Es el típico show en el cual el 90% del público son músicos, y el resto son las novias de esos músicos?
Si, ja ja. Suena gracioso pero es verdad. Estamos muy contentos de tener un público que se interesa en nuestra música, y si son mayoritariamente músicos está bien. Lo que parece ser cierto es que, en bandas como King Crimson, se desarrolla un público que es bastante sofisticado y… bueno, digamos valiente, como lo es la banda musicalmente. No están allí para escuchar nuestro hit (por supuesto no tenemos ninguno), están abiertos a escuchar nuevas direcciones musicales desafiantes. Así es también como una banda progresiva debería funcionar, probando nuevas cosas y no solamente tocando las mismas canciones a lo largo de los años.

Creo que en Crimson, debido principalmente al liderazgo de Robert Fripp, hemos sido realmente fieles a ese llamado. Con Stick Men tratamos de seguir con esa tradición, por eso tocamos pocas canciones viejas, algunas más recientes, y otras que están “en progreso” y estarán en nuestro próximo álbum. Tenemos un CD muy nuevo, que es todo improvisación, y vamos a tocar algo en Rosario. Además habrá piezas de King Crimson, una de Robert Fripp y 4 movimientos de Firebird Suite de Stravinsky.

¿Consideras que el Chapman Stick debería ser más popular de lo que es?
Voy a decir, ante todo, que hay más músicos que se dedican al instrumento de los que pensás, no sé el número, pero te diría algunos miles. También creo que es un instrumento muy útil y versátil, que va a ir imponiéndose y atrayendo a más y más músicos con el correr del tiempo. Una de las razones por la cual el desarrollo es lento es porque no está a la venta en casas de música y se vende solo en la web. 

De acuerdo a tu página web sacaste 14 discos en el 2011, ¿Cuál es la razón o el propósito?
Esa sección que has visto en mi página es de los discos que he sido parte, pero no que haya lanzado por mi propia cuenta. Cuando no estoy de gira, me encanta tocar el bajo en otros álbumes, y de hecho me contactan seguido. A veces es trabajo de estudio, pero ahora, cada vez con mayor frecuencia, estoy intercambiando archivos, lo cual puedo hacer desde el estudio de casa, y lo hago muy felizmente mucho de los días que estoy en casa. Esa lista es un poco desorientadora, porque aparecen discos en lo que he tocado en una o dos canciones, ¡y también porque he tocado en muchos más discos que todavía no han sido editados! 

¿Qué conoces de música argentina?
Conozco muy poca música argentina. El problema que tiene gente como yo, que están trabajando siempre en nueva música o de gira, es que no tienen tiempo de escuchar otra música o de ir a shows. Entonces escucho lo que me llega de suerte.

Cuando King Crimson se instaló en Argentina, en 1996, salíamos a ver mucho tango, y también vimos a la banda de Charly García. Conocimos lo que pudimos de música local, pero fue una excepción, porque fue un mes entero aquí y solo ensayando. También he disfrutado mucho de Fernando Samalea y Fernando Kabusaki, con quienes he tocado, y el stick player argentino Guillermo Cides, quien es uno de los mejores y más conocidos del mundo. 

Pedro Aznar es uno de los mejores bajistas del país, ha formado parte del Pat Metheny Group y estudió en el Berklee College Of Music de Boston, ¿Has tenido algún contacto con él? 
No, no lo conozco, ni lo he escuchado tocar. Voy a tratar de bajar algo hoy.

¿Qué tenés en común con Fernando Samalea?
Además de la versatilidad… Fernando es muy creativo y abierto a la hora de mezclar estilos musicales, no se queda en un solo género. Cuando tengo la oportunidad de hacer música con alguien como él, trato de dejar inspirarme a escribir mi propia música como él. Ese es el sentido de la interacción entre músicos… inspiración mutua. 

El último proyecto de Peter Gabriel, Scratch My Bag, fue el primero en muchos años en el cual no participaste, ¿Cuál fue la sensación? ¿La idea es volver pronto?
Scratch My Bag fue Peter Gabriel tocando con una orquesta, no con una banda. Fui a verlo en Nueva York y lo disfruté muchísimo. ¡Obvio que también tenía ganas de subir al escenario! Sinceramente no conozco los planes de Peter para el futuro, pero espero realmente que sea seguir girando con la banda, y espero estar ahí. Me gustaría también que volvamos a Sudamérica, aquí hemos tenido los mejores conciertos. 

Como músico, ¿Qué es lo mejor y lo peor de participar en un disco como sesionista?
He sido lo que yo llamo un músico sesionista, y lo que quiero decir con esto es un músico al cual llaman porque necesitan a alguien en ese instrumento, pero no les interesa quien sea. En otras palabras, el “músico sesionista” lee una partitura o toca de una manera predecible, lo contrario de imponer tu propio estilo en una sesión. Es una agradable ocupación, que hoy en día ya casi no existe. Lo disfruté mucho, pero cuando terminaba me daban ganas de salir de gira y tocar en vivo.

Cuando las oportunidades llegaron, dejé mi ciudad para estar de gira, lo cual significaba saber que tendría menos chances de que te llamen para “trabajo de sesión” cuando volviera. Me ha funcionado muy bien, porque me he convertido principalmente en un músico para el vivo, o alguien al cual llaman en una grabación no solo porque necesitan un bajo, sino porque me quieren a mí especialmente. 

De los cientos de proyectos en que has participado, te voy a nombrar 3 de diferente estilo para que me digas que significaron para vos, como llegaste a tocar con ellos o que anécdota guardas.

A momentary lapse of reason, en Pink Floyd a cargo del bajo después de Roger Waters, y bajo el dominio de la dupla David Gilmour – Bob Ezrin.
Como me pasa a veces, no se realmente porque eligieron llamarme para grabar ese disco. Fue un gran placer trabajar con David Gilmour por primera vez, él es una gran persona y sabe realmente lo que hace como líder de una banda, escritor y productor. Y con Bob Ezrin tengo una historia importante de grabaciones, como por ejemplo con Lou Reed, con Alice Cooper y en el primer álbum de Peter Gabriel. Así que también fue un placer trabajar de nuevo con él.

Las sesiones fueron muy profesionales, y transcurrieron muy distendidas, sin complicaciones, lo que uno se imagina de Pink Floyd. Fue una estadía extendida en Los Ángeles, entonces me compré una bicicleta para ir del hotel al estudio y hacer un poco de ejercicio después de las largas jornadas de grabación.

Double fantasy, el último disco de John Lennon.
Fue un gran honor ser parte de ese disco histórico. Cuando John me conoció, el primer día me dijo “Dicen que sos bueno, solo quiero que no toques demasiadas notas”. “No te preocupes, no lo haré” le contesté, sabiendo que mi estilo de tocar no le molestaría. Fue gratificante después, cuando él eligió doblar alguna de mis líneas de bajo con trompas, y habló bien de mí en algunas entrevistas. Fue una experiencia corta pero maravillosa, desgraciadamente seguida de una tragedia y el final de esa relación para mí.

Stranger in this town, primer disco solista de Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi.
Richie, Tico (Torres) y David (Bryan) son amigos míos, y habíamos tocado juntos antes en otros contextos. Primero grabamos en el sótano de Tico, y nos deberíamos haber quedado ahí, porque después estuvimos deambulando por otros estudios, tratando de capturar el sentimiento que habíamos tenido al comienzo. El álbum salió bien, e hicimos una agradable y corta gira para promocionarlo. Esos chicos son excelentes músicos y dan todo por sus fans.

 

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