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Entrevistas | Vie, 23 de Sep de 2016

`Repasar lo que nos hizo ser eso que somos hoy´

 

“Intentaremos condensar 20 años de discos y experiencias en un concierto. Hay ocasiones para recordar, para contemplar el camino andado, y para celebrar. Se viene un show retrospectivo, después de seis discos y mil conciertos.” Las propias palabras de La Vela Puerca en su página oficial describen lo que significa para ellos estar cumpliendo dos décadas de vida. Aniversario redondo para una historia que comenzó un 24 de diciembre de 1995, cuando se presentaron en una calle de Montevideo. En ese momento Sebastián Teysera, uno de los actuales cantantes, tocaba la batería, solamente un ejemplo de todo lo transcurrido en este tiempo.

Como parte de una gira aniversario, La Vela vuelve a Rosario este sábado 24 para presentarse en el Anfiteatro. Antes del show, Sebastián Cebolla Cebreiro, el otro cantante del grupo, charló en forma extensa con RosarioRock.com y repasó toda la historia Puerca, desde los comienzos a la actualidad. Cebolla recuerda perfectamente la primera vez que vinieron a Rosario. "Tocamos en El Sótano, un lugar mítico, para un puñado de fans, cuatrocientas o quinientas personas. Hacía tiempo que habíamos ido a tocar a Córdoba, y teníamos la espina de ir a Rosario. No hacía mucho tiempo que estábamos tocando. El show explotó, el lugar era una olla a presión, un lugar y un escenario chico, y la gente muy efusiva. Un recital que nos quedó a todos en las retinas." 

Esa noche La Vela agotó entradas, y se quedó gente afuera con ganas de verlos. "Nos sorprendió, porque queríamos ir a un lugar más chico todavía, pensábamos que iba a estar medio vacío y después terminó quedando gente afuera.” Después siguieron algunos shows en Willie Dixon, y el comienzo de los recitales más masivos. "Fuimos un par de veces al Dixon, en una llevamos de invitado a Alejandro Balbis. Un lugar con mucha historia para los rosarinos, sin dudas. Para nosotros era importante, entendiendo la idiosincrasia del rock en Rosario, era bastante mítico. Ahora creo que cambió de palo."

Los primeros años, para cualquier banda, están marcados por la excitación, la inocencia y la energía por salir de gira, por descubrir y conquistar lugares nuevos. Este presente los encuentra habiendo pasado los cuarenta años, y con varios logros alcanzados. Ante la pregunta de qué conservan de aquel espíritu adolescente, Cebolla remarcó que queda el crecimiento y toda la gente que hemos cosechado en estos 20 años. Los lugares y las anécdotas quedan ahí. Queda el crecimiento como banda, la formación que generaste a través de los recitales, la gente que te sigue yendo a ver. La maduración en la composición, esos amigos que cosechamos en las primeras épocas y las historias que recordás, que es lo que nos vamos a llevar cuando todo esto no exista más. Queda todo eso, que es el alimento de un músico o artista."

En los festejos de los 20 años, La Vela viene de girar por Europa y en octubre los esperan shows en Córdoba, México y Estados Unidos. Todo antes de presentarse en el estadio de Ferrocarril Oeste, en noviembre en Capital Federal. Sebastián aclaró que vienen con todo al Anfi. "Armamos una lista y salimos de gira, no hacemos más o menos temas si es un show más o menos importante. Vamos a tocar a Rosario la misma cantidad de canciones que hacemos en Mar del Plata o en Necochea. Nos gusta contar una historia atrás del show, y más ahora que va a ser una historia bastante retrospectiva con respecto a los discos de La Vela. Tiene que estar presente casi toda la historia, lo que nosotros creemos que ha significado algo. Las canciones, la historia y la excusa de estos 20 años es repasar lo que nos hizo ser eso que somos hoy."

“Érase”, último trabajo del grupo, es sintético, directo, dura algo más de 36 minutos y está dividido en tres capítulos. "Somos poetas de frases sencillas, somos canciones de letra directa" rezan en “Buenas mascotas”, sintetizando un poco la característica del disco. Cebolla explicó que "el concepto nació después de que termináramos “Piel y hueso”, que era un disco dividido en dos, con dos emociones totalmente diferentes. Esta vez queríamos hacer algo que fuera más concreto, más sencillo. El próximo disco tiene que ser algo corto, al grano, que cada canción tenga un universo y que no sean tan primas hermanas como son las canciones de “Piel y hueso”.”

No significa que sea más fácil, porque es mucho más difícil hacer un tema corto que un tema largo, desarrollar un tema o lo que querés decir, además lo lírico y lo musical tienen que ser totalmente compatibles. También quisimos jugar con el fetiche del libro-disco. Nosotros siempre decimos que las canciones cuentan historias y de alguna manera somos amantes de la lectura, leer, escribir. Quisimos darle esa estética y, a su vez, tomar ese arte del disco, para teatralizar la escenografía del escenario en los shows. Empezamos a amasar un concepto que fue tomando color con el correr del tiempo."

En la discografía reciente, y desde que inauguraron su propio sello (lo que les da mayor libertad para este tipo de decisiones), La Vela tiende a publicar su música de una manera especial. El último disco dividido en capítulos, el anterior doble, con los temas más rápidos por un lado, y los lentos en otro, y en el medio un EP con tres canciones. Cebolla explicó que "lo que pasó entre un disco y otro fue que nos metimos de lleno en las redes sociales. Entendimos que era el nuevo boca en boca, había muchas cosas que se hablaba de nosotros en las redes, pero que no las decíamos nosotros. En un momento sucumbimos ante esa realidad inminente y bueno, entendimos que los jóvenes, los que nos van a ver a nosotros, se estaban comunicando por ahí. Quisimos entrar en las redes sociales, tener una voz oficial, decir que desde ahora nos empezamos a comunicar por acá. Entonces una excusa para romper el hielo fueron esas tres canciones publicadas ahí, inéditas que no van a ser publicadas en otro disco del grupo, entendiendo un poco el modo en que se empezó a consumir la música en el último tiempo."

Se dieron el lujo de tener como invitado a Jaime Roos en "¿Ves?", una de las joyas del disco. En el mismo año, NTVG contó con la participación de Hugo Fattoruso en "Viajando sin espada". Parece ser un reconocimiento de parte de los próceres uruguayos a las nuevas generaciones. ¿Cómo se dio el encuentro?
Creo que agarras a cualquier uruguayo tipo, y se sabe 4 o 5 canciones de Jaime, están en el cancionero inconsciente uruguayo. Lo invitamos con un poco de miedito, porque él no es de participar como invitado en muchos proyectos. Para nosotros era un placer identificar a Jaime Roos con una canción nuestra. Cuando escuchamos la canción, nos dijimos "esto tiene un aire a Jaime que no puede más, tirémonos al agua, hagámosle una invitación." Nos dijo que no era de aceptar muchas invitaciones, y que en su carrera no había cantado canciones groseras ni chistosas. Le dijimos "Jaime escuchá la canción, y si sentís que podés aportar algo, lo hacemos", y así fue. La escuchó, y en la primera reunión que tuvimos con él, tiró un par de ideas, algunas cositas de la letra, y el camino hasta llegar a la grabación de la canción fue divino.

Ahora nos decimos jodiendo que ya no somos unos mortales más, nos levantamos y dijimos que habíamos grabado una canción con Jaime Roos. Además de Jaime, grabamos con otros dos dinosaurios del rock pos dictadura de Uruguay. Gabriel Peluffo, que fue el cantante de Los Estómagos y es el de Buitres, grabó en "Sin avisar" y también Juan Casanova, que fue el cantante de Los Traidores. Tuvimos el privilegio de tener a tres grandes de la música uruguaya, dos del rock y uno del canto popular. El disco fue coronado con esas tres frutillas, algo que parecía impensado.

En estos 20 años, ¿Cuál fue el mejor momento del grupo, y cuál el peor? ¿Fue siempre ascendiendo en forma lineal?
La vida no es algo lineal, a veces estás arriba y a veces abajo, a veces tenés más ganas y otras menos. Es parte de la historia de La Vela, un día sentís que tenés todo ganado, y al otro día te das cuenta de que tenés todo por hacer. Eso es lo lindo que tiene esto. Momentos buenos y malos para decir, hay miles. Un gran momento fue cuando sacamos “Normalmente anormal”, ver en retrospectiva desde lejos nuestra vida, contada entre todos. No diría que fue el mejor, el mejor está por venir. La vida es así, un día arriba y otro abajo, igualmente creo que hemos ido por el medio y no hemos estado nunca ni tan arriba ni tan abajo.

Somos personas, y como tales a veces traes cosas de tu casa que pueden perjudicar el proyecto creativo. No podría elegir un momento, quizás lo que para mí fue algo emocionante, para otro fue totalmente lineal, y lo que para mí fue lo peor, para otro no fue tan malo. La historia de la banda está llena de cosas ricas, y de cosas malas también.

¿Qué planes tienen para 2017? ¿Podrían tomarse un descanso largo o empezar a pensar en un nuevo disco?
Todavía no lo tenemos tan craneado, estamos con la cabeza en estos shows de los 20 años. Es festejar algo que era impensado cuando empezamos, poder pensar en la posibilidad de vivir de una banda de rock con tus amigos. El 2017 todavía está muy lejano. Tenemos algunas ganas de hacer un descanso, pero lo veremos más sobre la marcha, a ver cómo terminamos el año. Obviamente se vendrá la proyección de un nuevo disco, seguramente va a ser el año que viene, aunque no creo que sea a principios, vamos a empezar a pensar y a maquetear.

El mes pasado, en Chile, opinaron sobre la crisis del rock argentino y se desató en este país un debate importante. ¿Qué opinan del otro lado del Río de la Plata, o qué opina Cebolla de La Vela Puerca?
Te puedo hablar por mí, ya lo hemos discutido varias veces. El rock argentino en los ´90 tuvo un auge impresionante, había muchísimas bandas buenas que llenaban estadios, que trascendían las fronteras del rock nacional. Cuando esas bandas que se fueron separando o diluyendo por diferentes motivos, les era muy difícil para los que vinieron después llenar ese vacío. Dejaron la vara muy alta... me refiero a Los Redondos, Bersuit, Soda, Cadillacs, Pericos, Piojos, etc... El que tuvo que agarrar la posta se tenía que hacer cargo de levantar un muerto importante, había que cargar con esa historia.

Hay un montón de bandas buenas, que intentan decir cosas, como también está el rock de la camperita linda, de que salgo a figurar, de que me gusta vestirme bien y salir en MTV. Pero creo que hay varias bandas que todavía están en el under, y hay que hurgar por ahí. Lo que sale comercialmente no llega a empatar lo que eran las bandas de los ´90. Es un rock y un momento diferente, me parece un poco injusto hacer una comparación y decir que este rock es peor que el otro.

El artículo hablaba de que actualmente no hay bandas que ganen el mercado latinoamericano y, aunque nos duela, algo de razón tienen...
Sí, hoy en día vas a México y la banda que más gente mete son Los Auténticos Decadentes, que también son de esa camada. Es verdad, esta generación no tiene tantas bandas que llenen estadios. Nosotros estuvimos de invitados de Las Pastillas en Ferro, a los chicos de La Beriso no los conozco, pero también están tocando en lugares multitudinarios. Quizás no tengan la trascendencia que tuvieron Los Fabulosos Cadillacs, pero compararlos es injusto, todos tienen su valor.

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 38 años
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