Registrarme
Shows | Jue, 22 de Mar de 2018

Phil Collins en Argentina: Una noche más

 

Parecía impensado que Phil Collins volviera alguna vez a pisar Argentina. Después de aquellos dos shows en el estadio de River Plate, en abril de 1995, en la que había sido su única visita al país, y sobre todo después de su Farewell Tour, y de alejarse definitivamente de los escenarios en 2011, aquejado, entre otras cosas, por sus problemas de salud. Pero lo improbable tomó forma cuando Collins volvió a dar shows en vivo y se embarcó en un nuevo tour por Sudamérica, un nuevo tramo de su gira “Not Dead Yet” —“Aún no estoy muerto”, mismo nombre de su autobiografía, publicada en 2016—, que lo trajo además por Brasil, México, Perú, Chile y Uruguay. En su vuelta al país, el ex Genesis se presentó en el estadio de Instituto de Córdoba el día anterior, antes de llegar al Campo Argentino de Polo, en una noche de martes ventosa y algo fría.

Antes, para abrir la jornada, Hilda Lizarazu tuvo su set acústico de media hora, orgullosa después de comentar que había teloneado a Collins también en 1995. Más tarde llegó The Pretenders, de la mano de la cantante Chrissie Hynde. Por algo más de una hora, el grupo hizo bailar y emocionar, con clásicos como "Don´t Get Me Wrong" y "I´ll Stand By You". Mientras caía la noche, el campo vip y el común agrupaban a la mayor parte del público, en su mayoría adulto, y además la platea, algo alejada del escenario, y los edificios cercanos (con los balcones llenos de gente, que tuvieron un sonido privilegiado, y algo de vista también), le terminaron de dar forma al paisaje del show.

A las diez menos cuarto, unos quince minutos pasados el horario programado, la banda ocupó sus lugares y por último Phil Collins entró al escenario caminando lentamente, ayudado con un bastón. Costó verlo así. Aunque sepamos de sus problemas físicos, la imagen no nos pone para nada bien. Collins se sentó al frente y de allí no se movería. "Hola Buenos Aires, hola Argentina. Esto es todo mi español, de ahora en más en inglés" dijo entre risas. "¿Están listos?", preguntó, y el primer tema fue un golpe bajo al corazón del fanático, "Against All Odds (Take A Look At Me Now)”, la novedad de un tema lento para arrancar el show. Phil Collins trataba de dar sus mayores esfuerzos, se le notaba en la cara, pero no logró en ese comienzo una buena performance vocal. Siguió otro himno de alto nivel emotivo: "Another Day In Paradise".

Con 67 años y varios problemas físicos a cuestas, Phil Collins parecía sentir el trajín. La banda que lo acompaña es precisa, contundente, excelente, ningún adjetivo está de más, y le da el marco ideal para ejecutar estos clásicos imbatibles que marcaron a toda una generación, y a toda una década, como la del ´80. Con cuatro coristas y los vientos, una marca registrada de su primera etapa solista, que se lucieron en "I Missed Again", de su debut solista “Face Value”, de 1981, y "Hang In Long Enough". En el repaso de toda su carrera, llegaron dos temas de Genesis, primero "Throwing It All Away" y seguida "Follow You Follow Me", con imágenes del grupo en las pantallas gigantes. Con el correr de estas canciones, se lo notó mejor, su voz sonó más cristalina y fue tomando más fuerza. A pesar de las limitaciones físicas, el show era emocionante, e iba in crescendo.

Él mismo introdujo "de “No Jacket Required”" a "Who Said I Would", que retomó el sendero solista, para después presentar a su multitudinaria banda, en la que se destacaron el primer guitarrista Daryl Stuermer, que también acompañó en vivo a Genesis, el histórico bajista (de barba interminable) Leland Sklar y su hijo Nicholas Collins en batería, de tan solo 16 años, y con la camiseta de la selección puesta. Obviamente Collins ya puede tocar más la batería, pero su heredero está a la altura. El padre, orgulloso, lo presentó a lo último. La versión conmovedora de "Separate Lives", a dúo con la corista Bridgette Bryant, fue uno de los puntos altos de la noche, y la intro distinta, un poco más larga, de "In The Air Tonight", generó el clima único que solo esa canción puede lograr, y las miradas otras vez puestas en su hijo, todos esperando el momento en que entra la batería. Nicholas lo reprodujo fielmente y salió airoso.

 

 

Si bien Collins no se puede desplazar en el escenario, eso no implica que no haga a los demás moverse y bailar. Interactuando con banda y público, desfilaron "You Can´t Hurry Love", el cover de The Supremes, y "Dance Into The Light", la única del disco homónimo, y el show entró en una recta final celebratoria. "Invisible Touch", tercer y último tema de Genesis, fue otro golpe emotivo implacable, y en "Easy Lover", volvieron a hacer lo suyo los coristas. "Sussudio" es infaltable y, a pesar de sus problemas físicos, Collins no dejó de hacer el acting de los bises, irse del escenario y volver a entrar, para "Take Me Home", su final habitual, y el cierre de un show de 16 temas en casi una hora y cuarenta.

No fue su mejor versión, sin dudas, pero sí una muy digna, que dio la posibilidad de revivir clásicos que, a pura nostalgia y emoción, marcaron a muchos de los presentes. Para los que habían estado en el Monumental en el ´95 y hoy ya pasaron los 40, este show significó cerrar un círculo con la banda sonora de sus vidas. Para las nuevas generaciones, la única chance de verlo en vivo. Para todos, Phil Collins, a pesar del inexorable paso del tiempo, del envejecimiento y de sus secuelas, por suerte aún no está muerto y, por una noche más, lo pudimos disfrutar.

 

La lista de temas de Phil Collins en el Campo Argentino de Polo (20/03/2018)


Against All Odds (Take A Look At Me Now)
Another Day In Paradise
I Missed Again
Hang In Long Enough
Throwing It All Away
Follow You Follow Me
Who Said I Would
Separate Lives
Something Happened On The Way To Heaven
In The Air Tonight
You Can´t Hurry Love
Dance Into The Light
Invisible Touch
Easy Lover
Sussudio

Bises

Take Me Home

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
  • Comentá usando facebook ()
  • Comentá usando RR (0)
Usuarios a los que les gusta el artículo