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Noticias | Vie, 3 de Oct de 2014

`Parece un show tranquilo pero no lo es´

Para Eruca Sativa, la idea de "Huellas Digitales" tiene más de un significado. Por un lado se trata de una necesidad artística, de un proyecto ambicioso en el cual reversionaron su repertorio para llevarlo a un formato electro-acústico, con arreglos de cuerdas y vientos que permitieron que sus melodías luzcan más profundas o sus riffs se potencien. Por el otro, es una buena forma de ponerle punto final a una primera etapa de la banda, y funciona como un puente hacia lo que vendrá en el futuro, lo que sucederá a esa trilogía que los fans ya recitan de memoria, de "La Carne" (2008), "Es" (2010) y "Blanco" (2012).

"Huellas Digitales" fue presentado a principios de agosto en dos funciones en el Teatro Ópera de Capital, ambos shows fueron registrados para lo que será su primer DVD. El repertorio consiste en una veintena de canciones de sus tres discos de estudio, sumados al tema inédito “Ciudad”. La apuesta musical cuenta con la dirección de Nicolás Sorín (del grupo de jazz Fernández 4 y actual pareja de la cantante Lula Bertoldi) y varios músicos invitados. A modo de adelanto, en la semana publicaron tres temas que ya se puede disfrutar en la web: “Para Que Sigamos Siendo”, “Mi Apuesta” y “El Balcón”.

Embarcados en una gira que los está llevando por todo el país para mostrar el show en teatros, el trío cordobés volvió a Rosario el pasado sábado 4 de octubre y se presentaron en el Auditorio Fundación Astengo. En la antesala del estreno local, la bajista Brenda Martin charló con RosarioRock.com sobre la búsqueda que llevó a Eruca a desarrollar "Huellas Digitales", las sensaciones que van teniendo de lo que va de la gira y como ya, natural o inconscientemente, el nuevo disco de estudios empieza a tomar forma y a divisarse en el horizonte.

Son un grupo que siempre se ha caracterizado por su potencia y las guitarras crudas a la hora de tocar en vivo, ¿Cómo llegaron a esta experiencia?
La necesidad fue apareciendo de a poco, recién cuando describías el sonido que caracteriza a Eruca se me venía a la mente que en cada uno de los discos buscamos diferentes matices, sonoridades, y que siempre hubo un elemento al cual acudíamos, ya sea más acústico o liberar el sonido de la distorsión y el power. A nosotros tres nos gustan las canciones, nuestro desafío tiene que ver con lo compositivo, queremos llegar a un lugar donde, al escucharlas, nuestras canciones nos conmuevan o emocionen.

En "Huellas Digitales" potenciamos esa búsqueda, y hacerlo con canciones que ya habíamos compuesto para nosotros fue una forma de exploración, de experimento, de ejercicio, y surge también como cierre de una etapa, que significaron los tres primeros discos, queríamos dejar un registro. La necesidad surgió del hecho de que nos parecía medio obvio o aburrido grabar un show como tocamos todos los fines de semana, entonces se nos ocurrió presentar estas canciones e incluir “Ciudad”, un tema inédito que había quedado afuera de "Blanco". Lo teníamos pensado desde año pasado, y fue un trabajo súper intenso, aprendimos un montón en el camino y cada uno de nosotros buscó sonidos nuevos.

Es la primera vez que de alguna manera deciden bajar un cambio. Están tocando en teatros, haciendo sentar a su público, prescindiendo de la potencia de la banda y hasta quizás conteniendo los gritos de Lula…
Si, en ese sentido se baja un cambio en lo sonoro, y está bueno porque no nos gusta que nos etiqueten solamente en ese sonido power. Nos gusta escuchar de todo, inclusive canciones tranquilas, y más allá de que parezca un show tranquilo en lo sonoro, es intenso.

Tratamos de que cada canción se luzca destacando lo que para nosotros es la parte esencial. Por ejemplo, si creemos que en una canción hay una parte de la letra muy fuerte, tratamos de destacar eso. Si había un riff muy potente en la versión eléctrica, tratamos de que ese riff siga siendo potente, pero no utilizando los mismos recursos de siempre.

Después de la trilogía de discos de estudio, y al desarrollar estas versiones ¿Cuál es la dirección compositiva que está tomando la banda? ¿Cómo te imaginas el próximo disco?
Estamos muy expectantes por lo que va a salir. Todavía no queremos adelantar, pero no va a tener nada que ver con los tres primeros discos ni con este proyecto. Siempre hay dos o tres años entre disco y disco donde uno escucha un montón de cosas, va cambiando. Nos juntamos en la sala y después de tocar un rato empiezan a salir cosas que nada que ver con lo que venimos haciendo. Pero no podría definir el sonido porque todavía lo estamos buscando, con intenciones de darle forma para volver a grabar.

¿Son tan permeables a las influencias como antes de grabar el primer disco?
Buscamos sacar lo que cada uno de nosotros tiene adentro. Siempre vamos a estar influenciados, pero pienso que el sonido tiene que estar dentro de uno, que la búsqueda tiene que ser interna. Nunca me gusto parecerme a nadie. Quizás uno no se dé cuenta, pero los de afuera son los que tienden a encontrar las influencias. Podría nombrar muchas cosas, pero no tiene sentido. Sí puedo decir que los tres hemos escuchado últimamente a Trent Reznor, y eso afecto nuestra búsqueda sonora.

Eruca es de las pocas bandas de rock en la cual las mujeres son mayoría, ¿Cómo influyen ustedes, junto con Lula, a la hora de tomar las decisiones?
Por suerte nos llevamos muy bien y somos de escuchar al otro, independientemente del género. Además sentimos que somos cuatro, porque trabajamos en el día a día con nuestro manager Pablo Tremsal. Así que siempre a la hora de planificar o tomar decisiones son charlas que estamos los cuatro, compensamos dos y dos (risas).

Desde que la banda se formó en 2007 han grabado tres discos, girado muchísimo y están a punto de editar el primer DVD, fueron años vertiginosos de un éxito inmediato. ¿Son conscientes de que a muchos otros grupos este mismo progreso les lleva más tiempo?
Si puede ser, pero para nosotros no fue rápido porque teníamos experiencia de grupos anteriores, tocábamos en otros proyectos. No es que empezamos con Eruca a los 15 años, quizás si lo hubiéramos hecho antes hubiéramos aprendido a tocar juntos, pero el camino hubiera sido parecido. Ya no tenemos 21 años, ya somos grandes y nos encontramos en un momento donde ya habíamos transitado un camino, y eso nos permitió tener algunos objetivos más claros.

No cometer errores que habíamos tenido con otras bandas. Más que nada errores en cuanto al cuidado del grupo humano, que creo es lo más importante. No perder la química, la energía, y poder trabajar pacíficamente dentro de un grupo, sino pierde sentido armar una banda. Eso lo aprendimos en proyectos anteriores y cuando formamos Eruca en 2007 se puede decir que capitalizamos todo eso.

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 38 años
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