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Entrevistas | Vie, 14 de Sep de 2018

`Lo más importante de este disco son las letras´

"Una cerveza por favor, que vengo del infierno". Así se presenta La Vela Puerca en “Destilar”, su nuevo disco. Se trata del primer verso de la canción "Velamen", y la frase en cuestión, así como también como por qué fue elegida para abrir el disco, tienen una razón. No fue elegida al azar, sino todo lo contrario. "Estaba jugando un poco con la idea de un marinero que se cae del barco, que casi se ahoga, pero que logra zafar y tiene la necesidad de contar en un bar lo que le pasó. Es como una alegoría de la vida, de alguna manera. Se sienta en el bar y le dice al mozo "una cerveza por favor, que vengo del infierno". Uno va haciendo las canciones y después arma el orden del disco, yo peleé mucho para que "Velamen" fuera la primera canción, porque esa frase es muy fuerte. Dije "tenemos que empezar el disco con este verso", y por suerte gané la batalla." En palabras de Sebastián Teysera, autor de la canción. 

La Vela Puerca publicó “Destilar”, su séptimo disco de estudios, en mayo pasado. El sucesor de “Érase...” tiene trece canciones que se extienden por 41 minutos y fue producido artísticamente por la propia banda. El trabajo fue grabado entre Traslasierra (Córdoba) y Rocha (Uruguay) entre enero y febrero de este año. El último show de La Vela en Rosario había sido hace casi dos años cuando, sobre finales de septiembre de 2016, llegaron al Anfiteatro como parte de la gira de los 20 años. Ahora vuelven a la ciudad, y al renovado Anfiteatro, para la presentación oficial de “Destilar”. Antes del show del sábado 15 de septiembre, uno de los cantantes y principal compositor del grupo, el Enano Sebastián Teysera, charló con RosarioRock.com

Después de publicar “Érase...” en 2014, y de los festejos por los veinte años del grupo en 2016 —con la edición del registro en vivo “Festejar para sobrevivir”— la banda se tomó un descanso para recargar pilas y volver a la carga con todo. Sobre la necesidad de parar, Teysera comenzó contando que, en lo personal, "tengo como una especie de termómetro. Cuando uno viene girando sin parar durante varios años, llega un momento donde uno precisa descansar un poco y recargar pilas. De eso me doy cuenta antes de subir al escenario, cuando dicen que hay que salir en cinco minutos y al principio decís "ojalá que faltaran tres", eso está buenísimo. Pero cuando decís "ojalá faltaran diez" es porque ya estás un poco cansado." 

"Nos quisimos tomar un año sabático después de la gira de “Érase...” pero nos agarraron los festejos por los veinte años, así que nos tomamos primeros cuatro meses, hicimos la gira aniversario, y después nos tomamos ocho meses más. Es muy sano para la banda, saber parar a tiempo y no forzar las cosas, parar un poco, sacar la cabeza un poco de la banda, de la música, y dedicarte a otra cosa. Eso te recarga, y fue lo que hicimos para estar ahora encarando un disco nuevo con muchísimas pilas, con muchas ganas de salir de gira con las canciones nuevas.” 

En “Destilar”, Teysera es el autor de la mayoría de las letras (10 de 13). Consultado sobre si se trata de su disco más personal, el cantante explicó que "funcionó como viene siendo en los últimos veinte años, que me han encargado la parte compositiva, por suerte el Cebolla hace años que me viene dando una mano. Está bueno para una banda que haya dos compositores, para que los mensajes no se repitan, ya que no es lo mismo como escribo yo o él, enriquece a una banda. Cuanto más compositores tenga, mejor. Yo llevo la canción lo más despojada posible, con una guitarra criolla, unos acordes, una pequeña estructura y una melodía. Después cada uno pone su granito de arena, aporta lo suyo, así después al tocarla en vivo la sienten suya también. Si llevo los arreglos para todos los instrumentos me matan." 

El proceso de grabación y la naturaleza del disco se vieron afectados por un hecho que, cada cuatro años, divide al año en dos: antes y después del Mundial. "Fue bastante atípico con respecto a los demás, porque habíamos planeado grabar el disco en marzo de este año, para que saliera en junio o julio, pero como estaba el Mundial casi nos matan, nos dijeron que nos olvidemos de sacar un disco ahí porque nadie le iba a dar bola, salvo que tengas a Messi o Suárez en el disco. Las alternativas eran sacarlo antes o después, y para después se nos hacía un poco largo, entonces decidimos apretar el acelerador y grabar en enero, en las Sierras de Córdoba, en los Estudios Sonorámica, un lugar increíble. Por eso el disco casi no tuvo pre producción. Terminamos de cocinarlo un poco ahí en el estudio, y eso le dio una cosa más fresca, de no saber bien lo que vas a hacer y estar probando cosas en el estudio. Me hace acordar un poco a los primeros discos, que tenían esa frescura, esa inconsciencia. El ensayo, en lugar de ser de pre producción, fue al revés, no para tocarlo en el estudio sino volver a escuchar lo que habíamos grabado para tocarlo en vivo." 

Musicalmente, “Destilar” es quizás una continuación del disco anterior, con canciones cortas y estribillos directos, con la simpleza que caracteriza a la banda. Teysera coincidió en que "tiene nuestro sello, de no darle mucha vuelta ni hacer cosas muy estrafalarias, salvo en “El impulso”, que es el que más enfoque o búsqueda musical tiene. Nos salió un disco simple, el tiempo jugó a favor o en contra, pero en definitiva jugó. Es un disco de canciones cortas, directo. Prácticamente no hay solos de guitarra, va más bien por la letra, la música es simple, lo suficiente para acompañar la melodía y las letras. Lo más importante de este disco son las letras." 

No hay ninguna canción del disco que se llame "Destilar" y en la página oficial del grupo se lee que el nombre se debe a "nuevos y viejos sonidos de la destilería de la banda". "A todo hay que ponerle un nombre, y el concepto de “Destilar” se me ocurrió cuando estábamos grabando. Ver a la banda tocando, trabajando las canciones, me cayó que La Vela era como un alambique musical, donde cada uno es un elemento que pone su esencia, y ese alambique destila canciones. La tapa del disco, de Seba Cáceres, quiso representar un poco eso. Una especie de alambique donde hay trompeta, elementos musicales, y también, si te pones a mirar con detenimiento, y más bien algo entre nosotros, estamos todos representados en algunos objetos. Hay una calavera, que vendría a ser el anillo que yo tengo, hay una cafetera, que es de uno de los técnicos. Son pequeños detalles, pero más bien internos. Creo que Sebastián extractó esa idea del alambique con instrumentos musicales." 

"Este disco no tiene un concepto fuerte, como fueron por ejemplo “Piel y hueso”, con un disco rockero y otro tranquilo, para mostrar las dos caras de la banda, o “Érase...” que era como una especie de libro, con sus capítulos. En este disco creo que cada canción es un universo en sí misma. Sí veo un pequeño hilo conductor en la parte lírica, con un montón de preguntas que nos hacemos, de interrogantes que tenemos sobre la vorágine del mundo actual, Internet y la búsqueda de la inmediatez, de la aprobación constante. Son cosas que, por la edad que tenemos o por lo romántico que somos, a veces nos preocupan. Si hay un hilo conductor, pasa por ahí." 

"Hoy me da pena la humanidad, buscando siempre la vanidad" cantas en "La Nube". Imagino que te referís a eso...
Sí, exactamente. A ese poder, que está buenísimo tenerlo, pero que veo mal usado a veces. Esa posibilidad de criticar lo que hace el otro, estar opinando y criticando sin saber y porque sí, buscando la vanidad. "Yo opiné, yo puse esto", después miras el ícono, y no da ni la cara. Mucha gente se esconde y critica. Cibertribus que se han formado y que no creo que estén aportando nada. Esas cosas dañan, porque aunque no haya sido verdad, cuando te escrachan, después no hay fe de erratas que te salve. También el hecho de no disfrutar, yo soy de la vieja usanza, todo el mundo quiere llegar a la meta ya, cuando lo más importante es el camino. Vamos a vivir la vida presente, el ahora, está bueno el camino, porque buscando la meta ya, de repente al otro día no estás más. 

Como una atracción arriba del escenario, ¿Qué te genera cuando, en lugar de mirarte, te sacan una foto o te hacen un video? ¿Te da lo mismo o te molesta?
No me molesta, pero te estás perdiendo de algo. Para algo estás pagando una entrada, para ver a la banda en vivo, no a través de una pantalla. Pero bueno, el mundo es así ahora. A mí no se me ocurriría nunca sacar un teléfono para ver a una banda en vivo. Yo soy medio raro, voy de viaje y ni siquiera saco fotos, las fotos están en mi mente.

 En esta era de tecnología, en dónde el público interactúa con la banda en las redes sociales, ¿Cómo están sintiendo la recepción de la obra, la respuesta a las nuevas canciones, ya sea en los comentarios o en los shows en vivo?
Yo no tengo redes sociales ni meto mucho pero, según lo que he leído, la gente está muy contenta con el disco. Han opinado un montón, y me encanta cuando se ponen a discutir sobre de qué va cada canción, y a veces surgen historias, reinterpretaciones, que ni se me pasaron por la cabeza, y que me parecen increíbles. El show está armado en bloques, como siempre, arrancamos con el disco nuevo, justamente con "Velamen". Me sorprendió en Córdoba la cantidad de gente que se sabía las letras y cantaba las canciones de principio a fin, las tenían totalmente escuchadas. Después de grabar el disco y sacarlo a la calle, las canciones entran en la casa de la gente, es el momento donde el círculo cierra.

 

 

 
   
   
   

 

 

 

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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