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Shows | Vie, 8 de Nov de 2013

La Vela Puerca: rock para emocionar


Sábado 9 de agosto - Anfiteatro Municipal

La noche prometía mucho. Tres bandas distintas desde lo musical, pero unidas en el sentimiento de amistad, tenían cita en el anfiteatro rosarino. Y cumplieron con las enormes expectativas del público que casi dos horas antes de que comenzara La Vela Puerca, banda estrella de la noche, ya habían colmado la capacidad del lugar. Es que hacía casi un año que la banda uruguaya no visitaba nuestra ciudad; apenas un desembarco express en agosto donde se sumaron al recital solidario de las víctimas de Salta 2141. Y allí estaban sus seguidores, expectantes al comienzo del show. Un público en su mayoría joven y fiel a La Vela que se acercaban con remeras y “trapos” de la banda. También como suele reunir el Anfi, se vieron varias familias con chicos que todos juntos se sumaron a esta gran fiesta charrúa.

Los encargados de entretener a la multitud fueron primero, la banda rosarina Efecto Tyndall y luego, directo desde España, Vendetta, banda amiga de LVP con melodías alegres y pegadizas, un ska que hizo bailar a gran parte del Anfiteatro que entre canción y canción seguían con su clásico “Vamos La Vela de mi corazón”.

Apenas pasadas las 23 Hs., El Enano y compañía dieron comienzo con una seguidilla sin intervalos de temas de "Piel y Hueso" como "Sobre la sien", "... y así vivir"  siguiendo con otros más viejos como "Colabore" y "Haciéndose pasar por luz". Así, con el público exaltado, saludaron a la gente recordando lo que habían escuchado en su última presentación: “Ésta es tu casa, podes volver nos dijeron la última vez, así que acá estamos”. Siguiendo con hits, con un Sebastían Teysera mucho más suelto al dejar la guitarra, entretuvieron a la gente con las típicas bromas, bailes y abrazos entre el El Enano y Cebolla con temas como "Todo el karma", "La teoría", "Se despierta" y el controversial "Polidoro". El público ya estaba pidiendo algún clásico cuando llegó el momento de Zafar, donde como ya es costumbre, la banda deja de tocar y se sientan a escuchar como canta el auditorio.

Más tarde, llegó el momento de deleitar a sus fans con los temas de su último EP, “Pasaje Salvo”, Teysera se animó hasta de recomendar un libro para presentar De amar, la canción que trata sobre una temática sensible del mundo entero. Luego, se invitó al escenario a Andrés "McGregor" Bentancourt, para que se haga cargo de la gaita en "Los reyes de los buzones" vestido con traje escocés, la típica “kilt” y boina. "La sin razón" y "Dice" le siguieron para volver a llamar a escena a otro invitado de lujo que Cebolla presentó como: “El hombre más querido de Uruguay después de Pepe Mujica” refiriéndose a Manuel Ferreiro. Allí llegó la parte más divertida de la noche con un verdadero showman que fue el encargado de ponerle voz a dos clásicos vintage como "Pedro" y "Común Cangrejo" y junto con Sebastían Cebreiro entretuvieron al público con bailes, piruetas y juegos de miradas y vestuario.

Como si no hubiese alcanzado, llegó el momento de "Mi Semilla" donde, como siempre, la gente se sienta y canta a capella con El Enano, también sentado al borde del escenario. De esta manera, dieron comienzo a la última parte del show donde tocaron los clásicos de siempre: Va a escampar, El ojo moro y De tal palo donde realizaron lo que para la banda es un ritual, tirarle agua al redoblante en el medio de la canción y salpicar todo el escenario, aunque esta vez, también hubo cerveza de por medio.

Después de un breve corte, el cantante del grupo uruguayo volvía a encarar al público para decirles que lo ayuden a cantar. Teseyra, sólo con su guitarra acústica junto a los vientos de Vendetta que estaban en la otra punta, dieron una memorable versión de "Vuelan Palos", donde la gente cantaba sin parar el coro: “Vamos, vamos la vela de mi corazón”.

Siguiendo con los clásicos para dar cierre al show, sonaron "Potosí", "Llenos de magia" y "Por la ciudad", donde nuevamente participó Bentancourt en la gaita. Luego de despedirse, pero dejando al público con ganas de más, Teysera vuelve en compañía de su guitarra y tan sólo una trompeta para hacer una versión de la melancólica Para no verme más en el mismo momento en que la lluvia comenzaba por mojar al Anfiteatro que sirvió como marco perfecto para culminar este gran show con el más clásico de todos "El profeta", donde el público estalló en saltos y cánticos y se irían despidiendo una vez más de esta ciudad que siempre los espera con los brazos abiertos a estos ochos músicos que conforman “la vela de su corazón”.

Escrito por:
María Bertero
Mujer, 116 años
Fotos por:
Gastón Valdez
Hombre, 117 años
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