Registrarme
Shows | Mar, 24 de Jun de 2008

Red Bull: Batalla de los gallos Hubo riña de gallos en un sótano

 
Fecha: 19 de junio de 2008 – El Sótano
 
Todo empezó media hora antes del día de la bandera. Paradoja, un día de esos en que los niños piensan en militares, banderas y gauchos, la esquina de Mitre y Córdoba estaba llena de muchachos que parecían imitaciones sudamericanas de esos negros raperos de película americana. Es que en El Sótano estaba por llevarse a cabo un evento organizado por la bebida energizante que “te da alas”: la “Batalla de gallos”; una competencia al estilo torneo de hip hoperos y afines. En esa cola, en esa espera, había toda clase de cuerpos, bailando, improvisando, calentando la garganta; parecían gauchos mostrándose sus cuchillos antes de la payada. La expansión de esa cultura ya echó raíces por estos lados, existe un mercado paralelo, el que hizo que exista, pero ahora está andando solo. Porque se hizo carne de muchos, y en estas veladas se puede escuchar como estos personajes encontraron en lo que empezó como negocio, su manera de expresarlo todo.
La forma de participación consistía en ocho batallas de primera ronda, 16 participantes, clasificación a cuartos, semifinal y final. El ganador competirá contra porteños y cordobeses, de allí ese ganador se va a México. Los camarines parecían vestuarios, donde el jurado (Mustafa Yoda; Sandoval-metralleta-; Apolo Novas), calentaban cuerpo, garganta y oídos; tenían que elegir al gallo indicado. Entre otra personalidades “hh” presentes en la noche podemos nombrar a Pabliko (Purple house), Emanero (la joven promesa) y toda la Generación ZN.
La primera ronda fue sangrienta, elegir entre los ocho primeros clasificados es algo muy personal, pero nadie se va a olvidar (por lo menos por un tiempo) del tiroteo carnívoro: Infernal vs. Malk y Emix vs. Nacho. Emix hizo destrozos en la autoestima de su oponente, agresividad neta, gran expectativa para la siguiente ronda.
En medio de las esperas, los jurados y animadores que calentaban en el vestuario salían a las tablas, todas las manos arriba, había que mover el ánimo. Al principio hacía frío, de apoco todo se fue calentando.
Pasamos a la semi: Doble R, Bligman, SD, Mr. Frank. Los nervios habían pesado en los versos de algunos en la ronda anterior, ahora sólo quedaban los más tenaces, el que menos se trababa, el que mejor sabía salir del propio enredo de sus palabras, el que tenía la magia de lograr terminar con una última palabra en rima, justo cuando finalizaba la base de 60 segundos sobre la que improvisaban. Sin mentiras, estilo bien free.
Quedar descolocado ahí arriba era una doble vergüenza, por la gente, y por el que esperaba contestarte del otro lado, con un micro en la mano, cual si fuera “un machete que va abriendo los caminos” hacia la final.
Final, final, final… Doble R: flaco, alto, cristiano, muy buenas rimas, las pocas veces que se trabó fueron las que le costaron el “título”, pero hay que reconocer el peligro de sus palabras, filosas, una garganta que grita con las venas, ironía, velocidad. Mr. Frank ganó, tal vez no tuvo momentos de explosión como lo tuvieron otros, pero mantuvo la regularidad durante toda la noche, no flaqueó ni un instante y su voz es también agresiva y sus rimas tienen lógica.
La final fue tan pareja que el jurado necesitó un poco más de exhibición para decidir. Para las tablas y el ambiente, ganaron los dos.
Cierra la noche Pabliko y La Resistencia, sin duda, lo mejor de la noche: las dos hermosas mujeres que lo acompañaban en coros.
  • Comentá usando facebook ()
  • Comentá usando RR (0)
Usuarios a los que les gusta el artículo