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Shows | Mie, 8 de Oct de 2014

Eruca Sativa trajo su nuevo show a Rosario

Sábado 4 de octubre de 2014 - Fundación Astengo

Por Pablo Alfonso

Si algún desprevenido entra a leer estas líneas sin saber bien de qué se trata Eruca Sativa, lo primero que le recomiendo es que lo googlee. Después, dejando de lado el significado técnico de la rúcula que Wikipedia te tira como primer resultado (porque “No vives de ensala…da!”), hay que revolver toda la info que menciona al trío de Córdoba.

Eso para quienes el nombre del grupo todavía les suene a algo nuevo. Y muchos se preguntarán, ¿por qué tengo que buscarlo en Google? Simple. El por qué es simple. “Huellas digitales” es una etapa totalmente distinta al sonido furioso de la banda y, para comprender un poco todo lo que pasó este último sábado en Rosario, conviene (no digo que sea indispensable) haber pasado, previamente, un buen rato con la distorsión cruda, al caño. 

Poco después de las 10 de la noche, delante del telón bajo del Astengo, se acomodaron en sus taburetes Lula, Brenda y Gabriel y, acústicas en mano, hicieron sonar “Mi canción”. Luces bajas y acordes sutiles para seguir con “Para nadie”, “Una vida” y “Tanto tiempo”, en la armonía de las cuerdas de tres guitarras, y tres voces, que se complementan en arreglos. 

Cuando el telón dejó de oficiar de decorado, el trío ocupó posiciones en el amplio escenario del teatro y la sensación de estar cómodamente sentado en una butaca disfrutando de “Desatalo” o de “Mi apuesta” fue, cuanto menos, extraña. Es que el grupo le buscó una vuelta de rosca a sus propias canciones para versionarlas y que la huella digital sea casi como un redescubrirse a sí mismos. Si bien la intensidad de sus canciones se palpa en cada tono, las melodías tienen un tinte armonioso que las hace diferentes a sus versiones originales, respetando la esencia. 

El orden del setlist devendría después en “Eco”, con Brenda Martín intercalando en la lírica el fraseo hip-hopeado de “Fuera o más”, “Enmudecer” donde se sumó el primer violín de la noche y “Tu trampa”, como para contar un poco el recorrido que propusieron hacer por su discografía. De a poco, se empezaba a ver cómo las cabezas de la platea se movían, casi conteniéndose en sus ubicaciones, entendiendo que no había pogo esa noche pero disfrutando al extremo de lo que se generaba desde arriba de las tablas. 

“Frío cemento” sonó acompañada de las cuerdas, saxos, percusión y teclas. Sí, leíste bien. Comprobando que no existe incompatibilidad musical si se saben usar los recursos que están al alcance de la mano, a partir de acá, nadie se movió de su lugar y los arreglos de cuerdas (dos violines y un cello) cual sinfonía de destrucción, sumados a las notas perfectas de los bronces (dos saxos), el clima que aportó el teclado de Nico Sorín (también culpable de los arreglos de los “extras”) y la percusión que apoyaba cada golpe de Pedernera, se sumaron con una naturalidad en “Paraíso en retro”, “Antes que vuelva a caer”, “El genio de la nada” y “Amor ausente”, por nombrar algunos. 

Pisando las dos horas de música en vivo, “Magoo” se transformó en una versión disco funk donde los saxos la hicieron sonar como si fuese un tema propio de los 70 pero con el power de la tecnología hi fi; y por último el cierre con “El balcón”, haciendo parar a todos para despedirlos. 

Nadie va a descubrir el nivel de músicos que tiene Eruca Sativa, y por eso no sorprende el virtuosismo de Brenda en las cuatro (aunque a veces cinco o seis) cuerdas, la versatilidad que encuentra Lula Bertoldi en sus guitarras o el tempo perfecto (que arrasa con todo desde allá atrás) de Gabriel en la batería. A estos tres monstruos, agregale ahora siete músicos más que se acoplan cual pieza de reloj suizo y mueven el motor musical de las canciones como si hubieran estado toda la vida tocando juntos. Este nuevo sonido que redefine su música hace que la sorpresa del sonido en vivo se vuelva melódica y contundente, y no por eso menos potente.

Si para esta altura todavía te estás preguntando qué es Eruca Sativa, por ahí no entendiste nada. Con este nuevo material la banda pega un salto de calidad, entrando en un universo musical que vale la pena descubrir porque, en la apuesta que significa “Huellas…”, ganan todos. En este camino, quizás nos volvamos vegetarianos…

 

Lista de temas

  1. Mi canción
  2. Para nadie
  3. Una vida
  4. Tanto tiempo
  5. Desatalo
  6. Mi apuesta
  7. Eco
  8. Calma
  9. Enmudecer
  10. Cuánto costará
  11. Tu trampa
  12. Ciudad
  13. Frio cemento
  14. Agujas
  15. Paraíso en retro
  16. Antes que vuelva a caer
  17. Para que sigamos siendo
  18. Amor ausente
  19. El genio de la nada
  20. Magoo
  21. El Balcón
Fotos por:
Gastón Valdez
Hombre, 117 años
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