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Shows | Mar, 8 de May de 2018

Erasure revivió los 80´s en Metropolitano

 

Domingo 6 de mayo de 2018 - Metropolitano

Canciones pop bailables, irresistibles, inoxidables, que marcaron a una generación, a muchos de los presentes el domingo en Metropolitano, que andan rondando los cuarenta y fueron a reencontrarse con un cancionero que quizás sea parte de la banda de sonido de sus vidas. Esa fue la experiencia de ver a Erasure en vivo en Rosario. Los ingleses llegaron a la ciudad con toda la electrónica y el synth pop, con un sonido que es marca registrada. Un show que parecía impensado, ya que el dúo británico había visitado Argentina por última vez en 2011, pero nunca antes se había presentado en la ciudad, y también un lujo verlo así, en una fecha para mucha menos gente de la que seguramente habrá ido al Luna Park porteño la noche anterior.

El Salón Metropolitano tuvo una disposición de escenario distinta con respecto a los shows más masivos que recibe habitualmente. Después de la presentación del dúo tecno pop Matilda como banda invitada —acertada elección, que sigue la línea del acto principal, al igual que Miranda! en el Luna— solo cinco minutos pasadas las ocho, hora anunciada del show, Erasure se presentó con un clásico del tamaño de "Oh L´amour". En una ciudad que respira fútbol, la asociación inevitable con el cantito de cancha que fuera furor a finales de los ochenta. Una sencilla puesta en escena, sin pantallas gigantes, solo una estructura que elevaba una especie de ring de boxeo, lugar de Vince Clarke, y arcos revestidos de telas blancas a los costados, donde se ubicarían las coristas. Lo de Andy Bell fue toda una atracción aparte.

"Bienvenidos, estamos muy excitando de estar en Rosario por primera vez", el error gramatical del cantante en sus esfuerzos por hablar español, pero bien valió la intención, ya que en la primera parte del show trató de comunicarse con un español forzado. El cantante se presentó con un saco oscuro, le siguió "Ship of fools", hizo señas de que estaba entrando en calor y se quedó con una remera con lentejuelas (con el logo de Thrasher, la revista de skate) y todo el glamour. Una pose de divo constante, el histrionismo de un referente gay, que quizás no tenga el caudal vocal con el que grabó los clásicos que hoy está interpretando, pero le alcanza y sobra para reproducirlos dignamente.

Personalidad que se contrapone a la de Vince Clarke quien, en lo alto del escenario, era lo opuesto. El cerebro musical, responsable de toda la música y la programación, de impecable traje y corbata, calva brillante, fue todo sobriedad, discreción, disparando teclados o guitarra acústica. La propuesta de Erasure para esta gira es presentar oficialmente su nuevo disco, “World be gone”, el número 17 de su discografía, que deja en claro que la idea del grupo no es recostarse en los clásicos (más allá del pedido del público), sino también seguir publicando y mostrando música nueva. En este caso, el nuevo trabajo marcó una dirección distinta, no se trata de un disco de pop bailable exclusivamente, sino que también tiene otros climas y un tinte reflexivo, que también se refleja en las letras.

"Tenemos algunos temas del nuevo disco", explicó Bell, y siguió la presentación de "Just a little love", la primera en sonar de las nuevas, que casualmente es la que cierra “World be gone”, y una de las más optimistas y alegres. La lista de temas alternaba estos estrenos con el rescate de los clásicos. "Tenemos muchas canciones del comienzo de nuestra carrera, a veces no es fácil decidir", marcó el contrapunto el cantante, todavía hablando en español, y el viaje temporal fue hasta el disco “Cowboy” para "In my arms". Bell bailaba y generaba una atención extra, el striptease culminó cuando se sacó la remera para "Chains of love", quedándose con un traje con figuras y transparencias, se distendió tomando whisky antes de "Sacred", y más tarde comentó  —ya hablando en inglés— que no servía para jugar al fútbol.

"Estamos románticos" avisó Bell antes de "Sweet summer loving", otra de las canciones nuevas, que brilla con su estribillo: "sos lo mejor que me pasó, sos una bendición". La emotividad se contrapuso con "Victim of love", la canción pop bailable que hizo levantar al público. A fuerza de clásicos, el show fue in crescendo con "Who needs love like that", el agudo de Bell mientras Clarke acompañaba con su pandereta luminosa, y "Love to hate you". Hilvanando los climas, también hubo más del disco nuevo, con la misma "World be gone" y más tarde "Take me out of myself". Andy Bell presentó a las coristas Emma Whittle y Valerie Chalmers y a Vince Clarke como "mi compañero, mi amigo y mi amor". Acto seguido llegaron "Blue savannah" y la seguidilla demoledora de "Drama" y "Stop!".

En la recta final, "Love you to the sky", la canción más bailable de las nuevas (y la última que presentaron, fueron cinco de diez), hizo pie junto a los clásicos. El público empezó a cantar "When I needed you", Andy Bell los siguió por un momento, pero la lista que vienen haciendo en la gira es siempre la misma, no se modifica. Siguieron con "Always" y "Sometimes". El único bis fue "A little respect", con Vince Clarke en el mismo nivel del escenario junto a Bell, para completar una actuación de veintiuna canciones en algo más de una hora y media. Erasure dio un show en el que, además de presentar canciones nuevas, demostración de que miran hacia adelante, revisaron los clásicos que dejaron una huella, y que parecen no tener fecha de vencimiento. Sin dudas, se ganaron todo el respeto.


 

 

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
Fotos por:
Cecilia Córdoba
Mujer, 31 años
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