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Review / Lanzamientos | Jue, 10 de Abr de 2008

La Vela Puerca Entrevista


Santiago Butler era mozo en un restaurant en La Pedrera, un pueblo pesquero de la hermosa costa uruguaya, hoy devenido en balneario top. Muchos años después de aquel verano del 94 en el que servía tragos y platos a metros del mar, el “Vela”, como lo bautizó su jefe por – según explican – lo vago para el trabajo, disfruta de hacer lo que más le gusta y del suceso de su banda, La Vela Puerca, de la cual es guitarrista. La banda rioplatense vuelve a Rosario este sábado 12 para actuar en el Anfiteatro Municipal (Parque Urquiza), al aire libre y ante miles de personas, en una de esas noches ideales para cualquier artista.

Las bandas más importantes que pasan por Rosario tocan en el Anfiteatro, ¿Qué sienten al llegar ahí después de haber estado un buen tiempo ligados a locales de la escena independiente como El Sótano?

La verdad que es buenísimo hacer ese cambio y tocar en un lugar más grande. Alcanzar esa evolución es algo que nos pone muy contentos, por todos los amigos que hemos logrado. Con La Vela hicimos el camino paso a paso, sumando varios amigos y hoy tenemos un público que disfruta de las canciones.

¿Se sienten como una banda de festival? Les cae muy cómodo el formato…

Los festivales son otra historia, en algunos no nos ha ido muy bien, en otros sí… por un lado esta bueno porque se conoce gente y hay como una comunión muy especial entre las bandas. Tuvimos la suerte de tocar en un montón y compartir muchos momentos con esta especie de “comunidad del rock” de la que nos sentimos parte.

La anécdota del nombre la banda tiene mucho que ver con vos…

Sí, todo fue en el verano del 94 cuando yo trabajaba como mozo en un restaurant en La Pedrera. En ese entonces un amigo, el encargado, me decía “Vela, vela…”, por lo vago y porque no me portaba muy bien y así fue que me quedó “Vela puerca”. Después, a la hora de formar la banda, gustó el nombre…

El restaurant ya no existe más, La Pedrera cambió mucho y tiene otra onda a lo que era antes, hoy es un balneario top. Era un pueblito de pescadores, con un calle principal, un club y ahora para mí es demasiado y la verdad que ya no voy más.

 

Llama la atención historias como ésta y por ejemplo la de NTVG que fue una banda que nació tocando en fogones en pequeñas playas uruguayas. Como que todo empieza con algo muy chico…

Claro, ellos han recorrido un camino muy parecido al nuestro, tocando en La Pedrera, en Rocha, La Paloma, en bolichitos y de ahí ir creciendo en Uruguay hasta cruzar a la Argentina. No hay que olvidarse de que nosotros somos un país muy chico, Rosario es una ciudad de 1 millón y medio de habitantes, y en cambio acá (Uruguay) tenemos todo a dos horas de camino.

En el 94, trabajando como mozo en La Pedrera, ¿te imaginabas este presente como parte de una de las bandas más importantes del rock rioplatense, viviendo prácticamente de la música?  

No, la verdad que uno nunca se imagina algo así. A partir de que las cosas fueron pasando nos empezamos a plantear objetivos a corto y a mediano plazo, buscando crecer y viajar a otros lados. Hay que ir viendo el propio camino para pensar en el siguiente paso y disfrutar del presente y de cada concierto.

Hablando un poco de El Impulso, ahora ya que el trabajo tiene un buen tiempo de difusión, y que se trata un material de características diferentes a lo que venían haciendo ¿creen que el disco sirvió para captar un público más amplio?  

No sé, capaz que eso no lo tendríamos que analizar nosotros. Creo que es un disco más rockero, con más guitarras, introspectivo y oscuro por momentos. Puede ser que hayamos ganamos un nuevo público, hay canciones más maduras y la gente que nos empieza a seguir ahora quizás tenga que ver con esto. Es un momento diferente el que estamos viviendo porque ya no tenemos la edad de cuando grabamos Deskarado, por ejemplo, y si se suma más público esta buenísimo.

Ahora vuelven a reunirse Los Fabulosos Cadillacs, una banda con la que deben compartir muchas en cosas….

Sin dudas, me acuerdo que en un principio a “El Enano” (Sebastián Teysera) lo confundían con Vicentico, ya que tienen un parecido no sólo físico sino hasta en el timbre de la voz y la actitud desprolija. Si bien nunca fui muy fan de Los Cadillacs, de ellos siempre me gustó eso que tienen de sacar discos bien distintos uno del otro y que no les importa mucho el tema de los géneros y estilos. En un momento fue una influencia importante para nosotros, de hecho hicimos de teloneros de ellos en un concierto en El Velódromo (Uruguay) para nueve mil personas y fue increíble porque venían con mucha popularidad, de ganar un grammy…

Y de ahí fue que más tarde el grupo se abrió a proyectos solistas, ¿Creen que en algún momento puede pasar lo mismo con La Vela Puerca?

Bueno, siempre hay caminos para tomar y cada uno de La Vela tiene sus gustos personales en cuanto a la música. En el caso de Sebastián es mucho más fácil porque tiene canciones que no hemos editado y para los cantantes es diferente, como lo fue para Vicentico a diferencia del resto de la banda. Habría que buscarle la vuelta pero obvio que cualquiera de nosotros podría juntarse con alguno para tocar y ver como funciona en el caso de que La Vela no existiera más.

Igual, ahora se los nota en el mejor momento como banda…

Si, seguro. Si pasan un montón de años y nos aburrimos, haremos un parate y cada uno intentará lo que quiera como solista, hay libertad pero no se nos cruza por la cabeza hoy algo así.

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