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Shows | Mar, 19 de May de 2009

Down By Law Cátedra de punk rock en la tarde del domingo


Domingo 17 de abril - Legends Club

El domingo pasado se produjo la visita a nuestra ciudad de Down By Law, una banda de punk rcok que formó parte de la época dorada de Epitaph Records durante la década de los 90 junto a grupos como NOFX, Rancid, Pennywise y Bad Religión. El show contó además con las presentaciones de Hoy Dormís Afuera, Giramal, Sex Appeal, Condena y Nine Lives. Como anfritiones de lujo los locales All The Hats se hicieron cargo de la previa.

Punk rock de domingo por la tarde

Nine Lives apareció en escena a las 19:30. La banda de General Pacheco mostró que está preparada para emerger de la escena under. Velocidad arrolladora, melodías explosivas y buena actitud escénica: fueron sólo algunos de los fundamentos que exhibió este notable quinteto porteño que culminó su interpretación con “Iñaki”, un tema en el que subió Osky, de Giramal como invitado.

All The Hats: listos para dar el gran salto.

Pasadas las 8 y media de la noche, All The Hats dijo presente sobre las tablas. El cuarteto rosarino jugaba de local en la noche. Al principio el recibimiento del público fue tibio, pero rápidamente Lucas Moreno y los suyos se adueñaron del escenario.
 
Puntualmente la banda se dedicó a revisitar material perteneciente a todas sus placas discográficas. De esta manera desfilaron temas como “No Place To Go”, “About a Time”, “Revolución”  y “Soy así”, que fue cantada casi totalmente por el público.
 
El show tuvo todos los condimentos de un buen vivo; hubo mosh pit – inclusive, y de manera cuidadosa, dos o tres niños participaron de él- , rebeldía y actitud rockera por doquier.

Sencillamente pareció como que ATH dejó todo en la cancha. La robustez de las guitarras de G.S Petrich se fusionó con la energía de un Lucas Moreno más efusivo que nunca que se quedó literalmente sin garganta. A todo esto, las continuas zapadas de la dupla Gómez-Damato, batería y bajo respectivamente, demostraron que All The Hats no sólo tiene actitud sino que posee también grandes dosis de virtuosismo.

Down By Law: el punk que no envejece.
 
Al grito de “Down By Law, Down By Law” generado por los presentes, Dave Smalley y sus compañeros salieron a mostrar su oficio de punk rockers a través de un show que se prolongaría por más de dos horas. Smalley salió a escena con un gorro y una remera de Motorhead, sonrió y en un entendible castellano, saludó con un “hola amigos”. Cabe resaltar que a lo largo del show tanto a él como a sus compañeros se los vio en una posición humilde y de cortesía, como si el hecho de ser alguien en el mundo de la música no los afectara en lo más mínimo como personas.
 
¿Qué se puede decir del espectáculo? El cuarteto fue implacable, arrolló con todo a su paso; nunca se los vio desprolijos a pesar de la velocidad de los temas, cansados o dubitativos. No faltó quien hiciera comentarios acerca del “aguante” de la banda sobre el escenario: “Che, se la bancan los viejos”.
 
El grupo repasó gran parte de su carrera discográfica, haciendo hincapié en grandes éxitos que fueron coreadísimos como “Right Or Wrong”, The Last Brigade”,  "Radio Ragga", o la hermosa versión de “I’m Gonna Be (500 miles)”, de The Proclaimers. También hubo lugar para canciones más recientes como “Bullets” y temas más críticos como “Nothing Good On The Radio”, en la que el cantante afirmó que al prender la radio solo escucha “awful things” (cosas horribles).
 
En síntesis, en su primer paso por nuestra ciudad, DBL fue una andanada de punk rock a la vieja usanza: cuatro tipos que rescataron la verdadera esencia del género y resaltaron importantes valores como el respeto por la diversidad y por los demás.

A pesar de tener más de cincuenta años, Dave Smalley demostró que aún tiene chapa de punk rocker y que él y su banda todavía conservan la  lucidez para seguir al frente de la academia del rock.
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