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Entrevistas | Lun, 14 de Jul de 2014

Carajo: Una evolución sin límites

Después de editar “Frente A Frente” el año pasado, Carajo se encuentra en la etapa de salir a tocar y llevar el nuevo trabajo a la mayor cantidad de gente y lugares posibles. “Los primeros shows quizás estuvimos más concentrados, con toda la energía puesta en tratar de interpretar todas las canciones y mostrarlas al público por primera vez, pero a medida que va pasando el tiempo empezamos a disfrutar más de lo que generan las canciones en vivo. Sobre todo cuando uno ya vio el resultado y como la gente se engancha en alguna canción más que otra, o para nosotros mismos algunas canciones son más lindas de tocarlas en vivo, las disfrutamos y las vamos descubriendo”.

Aunque la palabra líder quizás no sea la adecuada (en una banda democrática donde todos aportan, opinan y deciden) para referirse a Corvata Corvalán, el bajista y cantante de Carajo charló con RosarioRock.com antes del primer show de la banda en Club Brown, después de que estrenaran el nuevo disco en Willie Dixon en diciembre pasado. El quinto trabajo del grupo fue recientemente nominado para los premios Gardel en la terna de mejor álbum rock pesado/punk, junto a Horcas y Jauría y además vienen de tocar en el Luna Park, en una presentación que tuvo una muy buena repercusión. “Ese show nos demandó responsabilidad y nos puso presión, fue como una prueba de fuego y ahora estamos más relajados en el buen sentido y lo vamos disfrutando cada vez más”.

Según ellos mismos aseguran, con el correr de los shows las nuevas canciones suenan cada vez más aceitadas. “A medida que las vamos tocando ya nos ponemos más cancheros y la conocemos mejor, las vamos puliendo y a veces decimos que suenan aun mejor a cuando las grabamos. En esta etapa nos agarra un poco más distendidos y pensando darle forma al show y jugar con esas canciones, las que son más pesadas, las más tranquilas, para darle forma al transcurso del concierto”.

Estos shows locales son la antesala de una nueva gira por Latinoamérica, con presentación incluida en la vigésima edición del festival Rock al Parque en Bogotá, Colombia, país donde la banda es fuerte. Corvata dibujó el mapa del continente para Carajo. “Son diferentes realidades según cada país. Colombia es sin dudas el lugar donde más hemos crecido, esta va a ser la tercera vez que vayamos. Fuimos en el 2002 apenas arrancamos, volvimos en el 2007, en la época de “Inmundo” y ahora creemos que es la mejor etapa porque la banda ya tiene cinco discos de estudio y está afianzada. Hemos estado en Bogotá con shows propios, también en Medellín en festivales y en otras provincias”.

“Hay países limítrofes como Paraguay, Uruguay y Chile donde hemos ido varias veces y hemos generado un vínculo con los fans. En esta gira vamos a ir a países por primera vez, como es el caso de Perú, Ecuador y Nicaragua. Son otras realidades, vamos a armar un show parejo, repasando todos los discos para que sea como una carta de presentación. Estamos yendo a Panamá por segunda vez, un país especial porque no es tan rockero y predominan otros estilos de música, entonces está bueno ir y plantar la banderita del rock en español, más alternativo o heavy. Es un desafío y una etapa importante en la carrera de la banda, salir de Argentina y empezar a sembrar y crecer en otros países”.

“Frente A Frente” es quizás la producción más ambiciosa y compleja del grupo hasta el momento, tanto en la composición de los temas, en lo sonoro, en el packaging, etc. Dentro de esa búsqueda constante, que parece estar en la esencia de la banda y no tener un límite, ¿Cuál es la idea de la evolución para Carajo?
Se divide en dos cosas importantes. Lo principal es la composición, si está bien trabajada y pensada desde el arranque ya va a sonar bien. Como músicos aprender a componer cada vez mejor, a interpretar, fue nuestro desafío desde el primer demo al día de hoy. Siempre tratamos de mejorarlo y quedar satisfechos. El músico tiene una visión propia que la gente no la puede entender ni conocer. Nosotros hacemos canciones, las mostramos y eso es lo que la gente ve, pero ese público nunca sabe cuál era la intención principal de la banda. Es loco pero nosotros siempre quisimos hacer la música que estamos haciendo ahora y hoy con los últimos trabajos nos sentimos cada vez más cerca.
También está el tema del audio, que Carajo lo fue buscando desde el primer disco hasta ahora y lo seguimos puliendo. Tratar de encontrar la originalidad y tener bien claro lo que somos como trío. Saber que tenemos temas en los cuales la banda se pone muy pesada, agresiva, distorsionada y otros donde hay mucha melodía, sonidos sutiles, limpios. Tuvimos que aprender a encontrar la manera, siendo tres, siempre la misma banda, de encontrar esos distintos audios para hacerle justicia a cada canción. Entiendo la pregunta, es algo que nos mencionan seguido, pero no podemos ver cuál es la evolución o el techo. No lo podemos ver de esa manera como una cuenta matemática, es una búsqueda constante de estos factores.

Carajo es una banda que forma parte de la escena heavy argentina, pero que se diferencia de las otras bandas del género en el sentido que combina otros estilos, climas y no tiene el sonido de metal más ortodoxo. ¿Ven como un gran acierto el hecho de haber logrado esta originalidad?
Sí, creo que se trabajó siempre con esa visión. Desde el primer disco Ale Vásquez nos aconsejaba tratar de encontrar una personalidad en todo lo que hacemos, él nos ayudó a buscarla y nosotros la fuimos descubriendo, tratando de sacar lo mejor de cada uno. Somos un trío entonces cada uno tenía abarcar lo más posible. Disco a disco empezamos a sacarle mucho a las voces, la de Tery y la mía que son muy particulares y empezamos a encontrar mejor los colores de cada uno. La mía es más aguda y gritona y la de Tery es más grave y se complementa bien con la mía.
Todo hace a la personalidad, y también la versatilidad que cada uno tiene, de poder tocar música pesada y también tener pasajes melódicos de música tranquila y cosas más sutiles. Toda esa búsqueda fue la que le dio a Carajo su sonido y personalidad, y creo que lo lindo es que se da naturalmente. Nosotros, como cualquiera, tenemos influencias de músicos y bandas que nos gustan, pero no estamos persiguiendo eso, no queremos ser iguales o sonar como tal o cual banda.

En esta identidad que han logrado hay una dualidad implícita que forma parte del ADN de Carajo. El hecho de ser críticos pero positivos, titular un disco “Frente A Frente” o también tener letras con un mensaje de paz y amor, de enseñanzas para acompañarlas del sonido más pesado y potente que una banda puede tener…
Sí, es un poco lo que nos pasa con la música, donde uno va contando sus vivencias y experiencias. Hay un progreso en tratar de ser más claro en lo que uno dice. Carajo es una banda que con su nombre mismo nació en una época muy fuerte del país y nuestro entorno y realidad hablaban de esas cosas. Así salieron temas como “Sacate La Mierda”, que es muy representativo y también “Ironía” o “Salvaje”. Después fuimos viviendo otras experiencias y creciendo como personas y empezamos a interesarnos en aspectos personales, más profundos, y a ver otras realidades.
También poder disfrutar de nuestros crecimientos y logros, ver que como banda íbamos cumpliendo sueños y alcanzando cosas. Eso también nos dio algo positivo de tratar de contagiar a la gente que nos escucha, en eso de poder alcanzar lo que uno sueña. Se fue armando ese estilo Carajo, con la crítica social y agresiva y esa parte más profunda, sentimental o espiritual que puede tocar temas universales que cualquier persona puede tener.

En una entrevista publicada recientemente en la revista Rolling Stone, Andrés Giménez dijo que habían retomado el diálogo y que tenían una relación lejana pero cordial. También admitió que Carajo era una banda increíble a la que le iba mucho mejor que a él. ¿Cómo ves la relación que tienen actualmente?
Ya no existe una amistad o relación como teníamos antes, pero sí es una realidad que en este último tiempo la relación que tenemos es más cordial y respetuosa. No es que antes no lo haya sido, pero después de toda separación o ruptura las cosas terminan mal y uno no quiere ni hablar con el otro, o por lo menos en mi caso que estaba enojado. Pero ahora no, somos colegas que cada tanto nos cruzamos en festivales. Te mentiría si te dijera que somos amigos, pero la vida social o amigos en común hacen que te encuentres. Por ejemplo el otro día fuimos a los Gardel y estaba Flavio, que está tocando con él en De La Tierra. Fue ese saludo cordial y esas charlas para saber en lo que anda cada uno, ese “qué bueno lo que hacen ustedes” y toda esa camaradería que existe entre los músicos.
En lo personal siento que pude superar mi enojo y que eso me hace bien a mí. Ya no estar enojado, estar tranquilo y poder convivir tranquilamente con mis ex compañeros, no solamente Giménez sino también Carrizo o cualquiera que en su momento haya estado conmigo en A.N.I.M.A.L. Lo bueno es ir superando etapas y estar tranquilo y en armonía, por lo menos en este tema tan puntual. Pero no soy de hablar tanto de mi ex banda.

Siempre han manifestado que Rosario les pareció en los comienzos una plaza difícil, ¿Ven al desembarco en Club Brown como un progreso del grupo en la ciudad?
Es también probar en un lugar distinto, que nos diera otras posibilidades en cuanto al escenario. Obviamente eso se ve acompañado por el crecimiento en convocatoria, que te permite pasar a lugares un poco más grandes. Igualmente no significa que a partir de ahora hagamos shows solamente en Club Brown y no vayamos más a Willie Dixon. El Dixon fue el lugar en el cual hicimos base muchos años, después de estar tocando mucho tiempo y crecer ahí, lo tenemos como “el” lugar para nosotros en Rosario. Pero a veces lo que te lleva a cambiar es la intención de mejorar la puesta en escena o luces. La idea de probar en un lugar más grande no se da tanto por una ambición de llevar más gente o porque nos haya quedado chico, sino también para que el público vea un mejor show desde otro lugar. Es una cuestión estética y también para cambiar, a ver qué sucede”.

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 38 años
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